La ATM (articulación temporomandibular) es una articulación doble y compleja, a pesar de ser pequeña, que posibilita amplios y variados tipos de movimiento. Está formada por el cóndilo de la mandíbula y el hueso temporal (y entre ellos se interpone un menisco para dar mayor estabilidad a la articulación), además de un amplio sistema muscular y ligamentoso. Dentro de las alteraciones de la ATM están todas aquéllas que pueden darse también en otras articulaciones del resto de la economía. Las causas pueden ser degenerativas, traumáticas, tumorales e inflamatorias.
La patología más frecuente que se presenta en la ATM y por la que consultan los pacientes es la aparición de dolor, inflamación y chasquidos o ruidos articulares, incluso acompañados de dolor de cuello y de cabeza. En estos casos habrá que hacer un estudio exhaustivo del paciente para poder llegar a un diagnóstico correcto y pautar el tratamiento más indicado.
El tratamiento de las alteraciones de la ATM se realiza por pasos. En primer lugar se debe controlar el estrés del paciente con el fin de que los síntomas no evolucionen. Luego se realiza una revisión odontoestomatológica y a continuación se corrigen posibles hábitos posturales y/o parafuncionales que pueda tener el paciente y estén agravando el proceso. Por último se coloca una férula de descarga tras conseguir una buena relación intermaxilar. Si el paciente no mejora con estas pautas, lo cual es muy infrecuente, valoraremos la intervención directa sobre la ATM, realizando una artrocentesis (lavado articular) o una cirugía, que puede ser abierta o endoscópica (artroscopia) |